Historia del Colegio La Salle Paterna.

El Colegio La Salle de Paterna, dependiente de la Institución de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, se fundó en el año 1951.

El primer edificio era una casa de campo denominada Bakio (que significa “lugar de paz”, en vasco) y que fue descrito así en el año 1946: “Está situado a unos 6 kilómetros de Valencia, sobre la línea del ferrocarril que va de Valencia a Llíria. Pertenece al pueblo de Paterna, y está en la barriada llamada Campamento, llamada así por tener allí su emplazamiento varios campamentos y cuarteles.”  Fue construida por un artista bohemio, para su descanso con todas las comodidades posibles. En esos 5.300 metros cuadrados nació el Colegio La Salle. El precio de compra de la casa y parcela ascendió a 356.000 pesetas.

Seguidamente se compraron los chalets vecinos y las famosas cuevas que rodeaban los terrenos del Bakio. Sobre los solares de su derribo se iniciaron las obras del nuevo colegio.

Desde el inicio y a pesar de las obras, las clases y el internado iban en aumento. Los 6 Hermanos y los 25 internos del Bakio de 1951 se convirtieron en 500 internos, 200 mediopensionistas y 28 Hermanos en 1956.

El nuevo colegio se empezó por las clases, comedores y salón de visitas de modo que el diminuto Bakio, en cuya fachada figuraba el rótulo “COLEGIO LA SALLE”, iba quedando encerrado en la “L” que formaba el nuevo complejo. Casi al mismo tiempo se inició la construcción de la actual Capilla cuya construcción duró hasta 1957 en que es inaugurada (28 de Mayo). Mientras, una capilla provisional en el tercer piso de clases cumplía su misión. Estaba consagrada al Santísimo Niño Jesús, figurando además los cuadros de la Inmaculada y San Juan Bautista de La Salle.

El primer Director (en el periodo 1951-1957) y fundador fue el Hermano Luis Sayós ; el arquitecto fue D. Joaquín Riera y el capataz de las obras el Sr. Torres.
El centro, por decreto del 22 de Junio de 1956 (B.O.E. 10-07-1956) es declarado de “interés social”.

Al fundador del colegio le suceden en la dirección del centro los Hermanos: Jesús Orts (Hermano Fidel), en el periodo 1957-1963, y Tomás Lafuente (1963-1968). Son los años en que el colegio se termina y se reconoce oficialmente.

En 1958 se inaugura el Salón de actos, sale la primera Memoria Escolar y se completa el ciclo de estudios con el Preuniversitario.

En 1959 inicia su caminar el Museo de Ciencias Naturales, se estrenan los laboratorios, se abren los accesos de la escalera circular, se degustan los platos de las nuevas cocinas, se realiza la primera revisión médica…

El colegio ya está prácticamente terminado. Pequeños detalles completarán sus instalaciones: pista de baloncesto en 1960, pista de hockey, cantina y ampliación de servicios en 1962, derribo del Bakio en 1963, nuevas duchas para el internado en 1965…

El Ministerio de Educación, en Orden Ministerial del 9 de Abril de 1964, clasifica al Colegio La Salle en la categoría de reconocido de Grado Superior. Era el fin de una época de esfuerzos continuados, pero también de éxitos. Los alumnos ya no debían presentarse libres a los exámenes en los Institutos. En los archivos constan años en los que todos los alumnos presentados a exámenes libres aprobaron y con notas excelentes (1959, por ejemplo).

Entre los acontecimientos de este periodo cabe señalar: la visita de D. Marcelino Olaechea, Arzobispo de Valencia, en 1957; la administración de la Confirmación en la capilla del Colegio a más de 300 alumnos por D. Rafael González Moralejo en 1961.

La Comunidad de Hermanos del Colegio llegó a estar formada, en 1962, por 45 Hermanos, 15 de ellos estudiantes

El centro había adquirido su configuración definitiva tanto en el plano constructivo como en la organización de estudios.

Durante los años siguientes se producen una serie de importantes mejoras en las instalaciones: en mayo de 1972 se inaugura el Polideportivo Cubierto con una Semana Deportiva con deportes como Baloncesto, Balonmano, Balonvolea, Esgrima, Judo, Karate, Aikido, Gimnasia, Tenis,… que culmina con las Fiestas de La Salle de ese año. El alumnado lo formaban ese año 482 internos, 807 mediopensionistas y un centenar de externos.

Se realizan también ordenamientos interiores que permiten adaptarse a los nuevos tiempos: ampliación de los laboratorios; aulas de B.U.P. en los desaparecidos dormitorios comunes del internado; transformación de cocina y comedores para la puesta en marcha del autoservicio; habitaciones de los Hermanos en la 3ª planta y reforma de la enfermería; servicios del alumnado; 2º coro de la capilla; salas de audiovisuales e informática,…

Todas estas transformaciones han venido, fundamentalmente, como consecuencia del cambio lento de un Internado en un externado de hecho, y de las transformaciones educativas de los últimos tiempos en España.

El centro se transformó en Colegio con Coeducación. Se reduce el internado de E.G.B., limitándose a B.U.P. y C.O.U. Se introducen las nuevas tecnologías: el mundo audiovisual e informatizado. Se opta por la subvención y el concierto para no ser un centro elitista.