El alumnado vive la Cuaresma desde el compromiso, la reflexión y la solidaridad compartida.
Hoy, en el Colegio La Salle de Paterna, hemos celebrado el esperado Almuerzo Solidario, una jornada cargada de sentido en la que toda la comunidad educativa ha tenido la oportunidad de vivir la solidaridad de una forma cercana y real.
La actividad ha comenzado con un momento de reflexión en cada aula en la que cada alumno y alumna ha profundizado en el verdadero significado de la Cuaresma. Más allá del ayuno tradicional, se ha puesto el foco en la importancia de “hacer espacio” en nuestras vidas: soltar el egoísmo, las prisas o la indiferencia para dar lugar a los demás y a lo verdaderamente importante. Un mensaje que conecta directamente con el espíritu de estos días y con la invitación a vivir con mayor compromiso y coherencia.


En este contexto, el Almuerzo Solidario ha cobrado todo su sentido. Cada alumno y alumna ha podido aportar, de forma voluntaria, un pequeño gesto —un euro— que simboliza mucho más que una donación: representa la capacidad de compartir, de pensar en los demás y de contribuir a un mundo más justo.
Durante la jornada también se ha dado a conocer el destino de esta ayuda, acercando al alumnado la labor de la fundación Salle Acoge, una iniciativa que trabaja acompañando a jóvenes y familias en situación de vulnerabilidad. A través de programas educativos, ayudas al estudio y proyectos de acompañamiento, esta fundación ofrece oportunidades reales y esperanza a quienes más lo necesitan.



De este modo, el alumnado ha podido comprender que detrás de cada gesto hay personas, historias y futuros que pueden cambiar gracias a la solidaridad compartida.
El Almuerzo Solidario no ha sido solo una actividad más, sino una experiencia que educa en valores, que conecta con la identidad lasaliana y que recuerda que los pequeños gestos, cuando se hacen desde el corazón, tienen un gran impacto. Porque, como hemos recordado hoy, lo que se comparte, se multiplica.