La comunidad educativa despide a una docente que ha dejado una huella imborrable en generaciones de alumnos y compañeros
El Colegio La Salle Paterna ha vivido una jornada muy especial y cargada de emoción con la despedida de Ana Zaragoza, quien se jubila tras casi 41 años de entrega, compromiso y vocación educativa al servicio de nuestro centro.




Ana comenzó su trayectoria en La Salle Paterna en septiembre de 1985 y, desde entonces, ha acompañado a miles de alumnos en su crecimiento académico y personal. Profesora de Lengua Castellana y Francés, su labor ha ido mucho más allá de las aulas, convirtiéndose en una figura muy querida y respetada por generaciones de estudiantes, familias y compañeros.
A lo largo de estas cuatro décadas, Ana ha destacado por su cercanía, su dedicación y su pasión por la enseñanza. Además, ha sido una de las impulsoras de los programas de intercambio internacional del colegio, una iniciativa que ha permitido a numerosos alumnos abrirse a nuevas culturas, idiomas y experiencias enriquecedoras que han marcado su etapa educativa.






Durante estos años, ha contribuido de manera decisiva a construir la identidad de La Salle Paterna, transmitiendo no solo conocimientos, sino también valores como el esfuerzo, la responsabilidad, la empatía y el respeto.
En su último día como docente, el colegio ha querido rendirle un merecido homenaje y agradecerle públicamente toda una vida dedicada a la educación. Ha sido una oportunidad para recordar anécdotas, compartir emociones y reconocer el legado que deja tras de sí.





Aunque hoy ha impartido su última clase, la huella de Ana Zaragoza permanecerá para siempre en los pasillos, las aulas y el corazón de quienes han tenido la suerte de aprender y trabajar junto a ella. Desde toda la comunidad educativa de La Salle Paterna queremos darle las gracias por tantos años de entrega, ilusión y cariño.
¡Feliz jubilación, Ana! Esta siempre será tu casa.